Resumen
Frustración. Esa ha sido la palabra más repetida por el entrenador tras ver como una semana más se escapaban los puntos de Los Prados. Es difícil preparar algo y que no te salga una vez más. Para no faltar a la verdad, este es un partido de los que puedes esperar perder, pero la fatiga arrastrada deja mella en el ánimo colectivo.

Del partido que vamos a decir, primera parte bien, con el pesar del uno a dos al borde del descanso. Estos chicos de cantera son aviones de paso en su camino a las altas esferas. Contragolpes mortales y uno a cuatro que si Ñete no está tan fino podía haber sido peor.
Comenzó rápido el encuentro. El Atlético venía con ganas tras la derrota que le infringimos en el Cerro del Espino y los nuestros motivados por la necesidad de sumar. Migallón la tuvo al poco de empezar y se fue desviado el balón. Casi seguido tuvieron la primera contra que acabaría Guzmán y que le costaría la amarilla. Fue el primer aviso.

En el veintidós un paradón de Ñete evito abrir el marcador. El Parla no se amilanaba y seguía adelante. Dos centros laterales de Rober y Ángel no encontrarían el rematador que necesitaban. Guzmán tuvo la más clara desde el comienzo con un remate a bocajarro que se iría fuera. Y llegó el gol en el treinta y cinco del Atleti. Fuimos rápidos, a los tres minutos, saque de falta de Expósito y Rober de un magnífico cabezazo mandó el balón a la red.
Estaban siendo buenos momentos para el Parla, aunque no suficientes. En el pin pan pun, una tremenda arrancada de los visitantes acabó en el uno a dos. Silencio en las gradas. Todavía habría otra oportunidad visitante al intentar sorprender en el último minuto a un Ñete adelantado. No sucedió y el árbitro termino la primera parte.
Entramos a jugar la segunda mitad con Vicente y More por Arce y Guzmán para reforzar el ataque. Tuvo Vicente un cabezazo en el cuarenta y nueve que acabó en las manos del portero. Un minuto después el delantero atlético Sergio Esteban, remataría a gol una buena jugada individual. Uno a tres y el silencio invadió el empuje de la vuelta del vestuario.

En el setenta Ñete nuevamente evita el gol con una gran mano. Habría alguna oportunidad más que la defensa y Ñete desbarataron con gran acierto. Pero acabaría llegando el uno a cuatro para acabar el partido.
Nada es imposible y este equipo está hecho de sufrimiento y épica. La semana que viene el Villaverde en Boeticher. Es un buen lugar para encontrar la senda.
¡Buena semana!

